Hacer amigos para Dios – Un mensaje que vale la pena compartir

Versículo para memorizar. Apocalipsis 14:6-7. “Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas”

Apocalipsis 14:6-12 muestra el mensaje final que debe ser proclamado en este mundo justo antes de la Segunda Venida de Jesús. Dada la cercanía de este evento, éste es precisamente el mensaje que nosotros estamos llamados a proclamar. Es nuestra “verdad presente”. Analizaremos, pues, el contenido de esta importante profecía apocalíptica conocida como “el mensaje de los tres ángeles”.

EL MENSAJE DE LA VERDAD PRESENTE DE PEDRO

“Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente” (2ª de Pedro 1:12).

Por su conocimiento del futuro y su control sobre la historia, Dios puede enviar mensajes específicos para momentos concretos de la historia de la humanidad (Isaías 49:10; Amós 3:7). Esto es lo que se conoce como “verdad presente”. ¿Cuál fue la verdad presente de estos personajes?

• Noé. El diluvio universal.
• Jeremías. Rendirse a Babilonia para vivir.
• Juan el bautista. Preparar el camino para el Mesías.
• Pedro. La vida, muerte y resurrección de Jesucristo.

Cuando Pedro expone su verdad presente, invita a sus lectores a seguir escudriñando en la verdad anteriormente recibida (2P. 1:16-21). La revelación divina es progresiva, pero nunca contradictoria.

EL ENFOQUE EN EL TIEMPO DEL FIN DE APOCALIPSIS

“Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente” (Apocalipsis 14:1).

Apocalipsis presenta al Cordero (Jesús) a través de la historia de la Iglesia (c. 1-12). Nos desvela los momentos previos a su Venida (c. 13-18) y dirige nuestros pensamientos a ese gran evento –“vengo pronto” (22:7)– y a la vida futura (c. 19-22). Después de presentar la crisis final (c. 13), el capítulo 14 nos presenta el último llamado y sus resultados:

• Los portadores del llamado final (v. 1-5).
• El contenido del llamado (v. 6-12).
• El resultado de aceptar el llamado (v. 13-16).
• El resultado de rechazar el llamado (v. 17-20).

La cosecha del grano representa la redención de los justos, y la vendimia representa la muerte de los impíos. Todo ello sucederá en la Segunda Venida, después de que el último mensaje haya sido proclamado (Mateo 24:14).

EL MENSAJE PARA EL TIEMPO DEL FIN DE APOCALIPSIS

“Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo” (Apocalipsis 14:6).

Aunque la verdad presente que debe ser predicada en el tiempo del fin tiene matices especiales, incluye, como su base principal, el evangelio eterno. El evangelio que debemos predicar son las buenas noticias de la gracia de Dios; su sacrificio; su poder creador y redentor; su perdón; su capacidad de hacernos vencedores; su infinito amor…Nadie debe ser excluido de este mensaje. Todos, independientemente de su nacionalidad, etnia, casta, creencia o estatus deben conocer las buenas nuevas y tener la oportunidad de aceptar a Jesús como su Salvador personal.

ENTENDER MÁS PLENAMENTE EL MENSAJE DE DIOS

“diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas” (Apocalipsis 14:7).

El mensaje del primer ángel incluye:

• Temer o reverenciar a Dios en todo lo que hacemos, dándole gloria al colocarlo en el primer lugar de nuestros pensamientos y acciones.
• Ser conscientes de que hemos de ser juzgados y, por tanto, obedecer sus mandamientos (Eclesiastés 12:13-14).
• Adorar a Dios como el Creador, honrando especialmente el cuarto mandamiento (el sábado, Éxodo 20:8-11).

Hay una correspondencia entre una actitud de reverencia a Dios, la obediencia a Dios y el Juicio. La obediencia es el fruto de una relación salvadora con Jesús. Solo su justicia es lo suficientemente buena como para pasar el Juicio, y en su justicia estamos seguros.

EL LLAMADO FINAL DE DIOS

“Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación” (Apocalipsis 14:8).

En el libro de Apocalipsis, el término “Babilonia” representa un falso sistema de religión basado en obras humanas, tradiciones elaboradas por el hombre y falsas doctrinas. En su seno existe un sincretismo entre las verdades enseñadas por Jesús y cualquier otra doctrina o pensamiento de origen humano o satánico. Todo cabe dentro de Babilonia. Por esta razón, Dios llama a aquellos que verdaderamente aman a Jesús y lo han aceptado como su Salvador a huir de esta confusión. El hecho de que Apocalipsis se ocupe en dos capítulos de la caída de Babilonia (17 y 18) le da especial importancia a este último llamado a salir de ella.

“Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios […]” (Apocalipsis 14:9-10).

El mensaje de los tres ángeles es acumulativo. Cuando el evangelio haya sido predicado en toda su pureza en el mundo, se añade el llamado a abandonar la confusión doctrinal de “Babilonia”. La reacción a estos dos mensajes aparece en Apocalipsis 13:15-18. La Bestia [que es parte y cabeza de Babilonia], impone su marca. Dios coloca la suya sobre su pueblo (Apocalipsis 14:1). El tercer mensaje tiene que ver con la adoración. Adorar al Creador en el día que Él designó para ello, renunciando al reposo dominical (14:12); o adorar a la bestia, rechazando los mandamientos divinos y sufriendo el castigo merecido (14:9-11). Cada uno tendremos que hacer nuestra propia elección. Nuestras decisiones diarias determinarán nuestra elección en ese momento.

Nota de EGW: “Dios ha llamado a su iglesia en este tiempo, como llamó al antiguo Israel, para que se destaque como luz en la tierra. Por la poderosa cuña de la verdad -los mensajes de los ángeles primero, segundo y tercero-, la ha separado de las iglesias y del mundo para colocarla en sagrada proximidad a sí mismo. La ha hecho depositaria de su ley, y le ha confiado las grandes verdades de la profecía para este tiempo […] Los tres ángeles de Apocalipsis 14 representan a aquellos que aceptan la luz de los mensajes de Dios, y salen como agentes suyos para pregonar las amonestaciones por toda la anchura y longitud de la tierra” (Testimonios para la iglesia, tomo 5, pg. 431).

shares

Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios, recoger información estadística e incluir publicidad. Para continuar navegando debe aceptar su instalación y uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra <a href="https://evangelike.com/politica-de-cookies/">Política de Cookies</a> más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar