El libro de Job – Castigo retributivo

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Versículo para memorizar. Job 11:7. “¿Descubrirás tú los secretos de Dios? ¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso?”escuela-sabatica-4to-trimestre-2016

El problema del sufrimiento humano continúa atemorizando a la humanidad. Vemos personas “buenas” que sufren tragedias, mientras que personas malas no reciben castigos en esta vida.
En la Biblia se nos presenta la perspectiva de Dios sobre este problema.
Esta semana veremos los ásperos y dañosos discursos de Bildad y Zofar, y aunque contienen numerosas afirmaciones verdaderas e importantes, no describen a Dios correctamente, ni proporcionan alivio a los sufrimientos de su amigo Job. Tener una comprensión parcial de Dios puede a veces ser más dañina que no tener ninguna.

MÁS ACUSACIONES.

“Pues nosotros somos de ayer, y nada sabemos, Siendo nuestros días sobre la tierra como sombra” (Job 8:9).
“Porque su esperanza será cortada, Y su confianza es tela de araña” (Job 8:14).

Como si escuchar un sermón de Elifaz no fuera suficiente, Job recibió otro de Bildad, quien dijo algo similar. Bildad fue más rudo y severo hacia Job. Hay un contraste entre una comprensión de la gracia (como se ve en los actos de Job) y las palabras de Bildad, que revelan un legalismo áspero y retributivo. Peor aún, Bildad habla de este modo en su intento de defender el carácter de Dios. El mayor problema es que Bildad está presentando solo un aspecto del carácter de Dios. Algunos se enfocan solo en la Ley, la justicia y la obediencia; y otros se concentran en la gracia, el perdón y la Sustitución. Cualquiera de estos énfasis por separado, generalmente, conduce a un cuadro distorsionado de Dios y de la verdad.
Siempre debemos procurar un equilibrio correcto entre la Ley y la gracia.

Nota de EGW: ““Es muy natural que los seres humanos piensen que las grandes calamidades son una señal segura de grandes crímenes y enormes pecados; sin embargo, los hombres se equivocan con frecuencia al medir así el carácter. No estamos viviendo en el tiempo del Juicio Final. [Ahora] están mezclados el bien y el mal, y las calamidades descienden sobre todos. A veces, ciertamente, los hombres traspasan la línea hasta donde actúa el cuidado protector de Dios, y entonces Satanás ejerce su poder sobre ellos, y Dios no se interpone. Job fue terriblemente afligido, y sus amigos procuraron hacerle reconocer que su sufrimiento era el resultado del pecado, e hicieron que él se sintiera bajo condenación. Presentaron el caso de él como el de un gran pecador; pero, el Señor los reprendió por la forma en que juzgaban a su fiel siervo”. (CBA 3:1.158).

MENOS DE LO QUE NUESTRA INIQUIDAD MERECE

 “¿Descubrirás tú los secretos de Dios? ¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso? Es más alta que los cielos; ¿qué harás? Es más profunda que el Seol, ¿cómo la conocerás? Su dimensión es más extensa que la tierra, y más ancha que el mar” (Job 11:7-9).

Estas palabras expresan el hecho de que no conocemos mucho acerca de Dios, y que todos nuestros esfuerzos por conocerlo añadirán muy poco. Es difícil entender que alguien pueda acercarse a una persona que está sufriendo como Job, y le diga: “Estás recibiendo lo que mereces. No, en realidad, estás recibiendo menos de lo que mereces”. Lo que es peor aún, como los otros dos, Zofar afirma esto en un intento de vindicar la bondad y el carácter de Dios. Algunas veces, conocer la verdad del carácter de Dios no nos alcanza.

RETRIBUCION DIVINA.

“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho” (Génesis 6:5-7).

Sin duda, los tres amigos de Job tenían algún conocimiento de Dios, y eran sinceros en sus esfuerzos por defenderlo. Estos hombres expresan algunas verdades vitales: Dios es un Dios de justicia: traerá retribución divina de castigo sobre el mal, y bendiciones especiales sobre la bondad. Ej. La historia del Diluvio es un ejemplo de retribución divina por el pecado. Dios castigó específicamente a los que lo merecían. Actuó aquí como juez, y destructor de la iniquidad y el mal. Debemos concentrarnos en el carácter de amor, gracia y perdón de Dios

SI JEHOVA HICIERE ALGO NUEVO.

“Más si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová.” (Num. 16:30).

El Antiguo Testamento está lleno de promesas de bendiciones y de prosperidad que Dios daría directamente a su pueblo si le obedecía y el Antiguo Testamento también está lleno de advertencias acerca del castigo divino que vendría por la desobediencia.
En Números 16:1 al 33, observamos un incidente donde está involucrado el castigo retributivo divino. En este caso, vemos las manifestaciones sobrenaturales del poder de Dios; pareció que las mismas leyes de la naturaleza habían cambiado.

LA SEGUNDA MUERTE.

“Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.” (Apoca. 20:14).
La segunda muerte es el castigo directo de Dios sobre los pecadores no arrepentidos.

Nota de EGW: “Dios hace descender fuego del cielo. La Tierra está quebrantada. Salen a relucir las armas escondidas en sus profundidades. Llamas devoradoras se escapan por todas partes de grietas amenazantes. Hasta las rocas están ardiendo. Ha llegado el día que arderá como horno. Los elementos se disuelven con calor abrasador, la Tierra también, y las obras que hay en ella están abrasadas (Mal. 4:1; 2 Ped. 3:10). La superficie de la Tierra parece una masa fundida, un inmenso lago de fuego ardiente. Es la hora del juicio y la perdición de los hombres impíos, ‘es día de venganza de Jehová, año de retribuciones en el pleito de Sión’ (Isa. 34:8)” (CS 652).

Aunque el pecado puede traer su propia retribución, hay ocasiones en que Dios castiga directamente a los pecadores, como alegaron los amigos de Job. Es cierto que todo sufrimiento en este mundo ha surgido por el pecado. Pero, no es cierto que todo sufrimiento sea un castigo de Dios por el pecado. Ese no era el caso de Job, ni lo es en la mayoría de otros casos. El hecho es que participamos en el Gran Conflicto, y hay un enemigo que quiere hacernos daño. Las buenas nuevas son que sabemos que Dios está a favor de nosotros.

Bildad y Zofar usan un tono cada vez más áspero ante la afirmación de Job de su inocencia. Aunque en la Biblia hay juicios divinos retributivos directos, los caminos de Dios no son los nuestros, y no nos toca determinar cuándo Dios castiga directamente. Nuestra tarea es aliviar el sufrimiento, cualquiera que sea la causa.

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